CASALÉ CONTRIBUIRÁ A QUE ZARAGOZA SEA UNA CIUDAD LIBRE DE RESIDUOS EN 2040

La empresa Casalé Gestión de Residuos, integrante de la Agrupación de Contratistas Aragoneses de Obras Públicas, es un referente en economía circular aplicada al sector de la construcción y gestiona más de 250.000 toneladas anuales de residuos, es decir, cubre por si sola cerca del 36% de todos los RCD (residuos de construcción y demolición) de la Comunidad, bajo el marco de las directrices europeas y la Agenda 2030, y bajo las indicaciones del Plan GIRA 2023-2030.

Casalé transforma los residuos de construcción y demolición en recursos valiosos para autoabastecer sus proyectos o para comercializar con ellos dentro del sector. En este sentido, desde la empresa consideran que, en lugar de eliminar los residuos, es posible revalorizarlos mediante su procesamiento, clasificación y valorización, otorgándoles una segunda vida al reincorporarlos nuevamente en la cadena productiva. Este procedimiento contribuye a la reducción de la huella de carbono, al tiempo que favorece el equilibrio medioambiental y el desarrollo social de la región.

La empresa comienza el proceso mediante la gestión de los residuos de construcción y demolición, ofreciendo servicios de contenedores o transporte de residuos a su planta. Mediante este procedimiento se elimina una gran cantidad de emisiones de CO2 y se optimizan los costes operativos para los contratistas, pues al reciclar y reintroducir en la misma obra esos áridos reciclados se favorece al ambiente y al sector de la construcción.

Posteriormente, la empresa se encarga de la clasificación de los residuos y su transformación en áridos reciclados. En este sentido, es importante señalar que los áridos reciclados de Casalé son una referencia en la continuidad de la economía circular y, además, se evita la explotación de canteras y el posterior transporte de estos áridos.

En última instancia, los materiales sirven como base para la fabricación del denominado ‘Megalito’, un bloque prefabricado de hormigón al que le dan distintos usos, ya sea para la construcción de edificios, muros, etc. La novedad de este producto es que ofrece una mayor resistencia, versatilidad, modulabilidad, aislamiento acústico y térmico, garantía de calidad y una contribución tangible en el proceso de sostenibilidad. Este material se puede observar en las calles a modo de mobiliario urbano en la ciudad de Zaragoza, y también en obras civiles y de construcción.

En un mundo donde hablar de sostenibilidad ya no es una opción sino una necesidad, hay empresas que no solo se adaptan al cambio, sino que lo lideran. Ese es el caso de Casalé Gestión de Residuos, una compañía aragonesa que ha sabido reinventar el concepto de ‘residuo’ para transformarlo en oportunidad.

La empresa se fundó en 1991 en Zaragoza y, desde entonces, Casalé evolucionó para no solo trabajar con materiales, sino darles una segunda vida. Bajo esta premisa en 2004 se convirtió en la primera empresa autorizada en Aragón para valorizar residuos de construcción y demolición, marcando un antes y un después en el sector.

Hoy su actividad gira en torno a la economía circular y contribuye activamente en la reducción de la huella de carbono, el equilibrio medioambiental y el desarrollo social de Aragón.